Eugenia (limpieza hepática)


Eugenia, 38 años

 

Leí el libro de Limpieza de Hígado y Vesícula de Andreas Moritz y me llamó mucho la atención que algo tan sencillo pudiera ser tan benéfico para el cuerpo, me parecieron explicaciones lógicas y lo que había que hacer tan sencillo que decidí debía probarlo.

 

Aunque había leído el libro completo y este tiene información precisa para hacer la limpieza, decidí que para sentirme tranquila requería ser supervisada por alguien profesional y con experiencia que pudiera resolver mis dudas y  “acompañarme”.

 

Mi interés en hacer la limpieza hepática fue orillada por mis crisis de alergias y problemas respiratorios que empecé a desarrollar desde los 15 años. Había intentado diversos tratamientos pero nada había podido ayudarme.

 

Hace 3 años visité a un especialista en nutrición (naturista) que me dijo que mis alergias eran causadas porque mi cuerpo tenía muchas toxinas por algunos alimentos que consumía y por la poca cantidad de agua que ingería. Me recomendó una dieta especial para desintoxicarme basada en eliminar una serie de alimentos como lácteos y carne y consumir una gran cantidad de vegetales y fruta, además de beber agua y practicar algunos enemas. Esta dieta la seguí por 6 meses de manera estricta y fue la primera vez que sentí que algo me estaba ayudando, no eliminó todas mis molestias pero sí sentí como había tenido una gran mejoría, por tanto llegué a la conclusión de que había encontrado el camino que me llevaría a la salud y tenía que ver con la sabiduría de la naturaleza.

 

Después de esos 6 meses de dieta estricta me quedé con una dieta “nueva”, un término medio entre la que tenía antes a la dieta recomendada y lo que había aprendido. Me convencí de la función tan importante que tienen los alimentos sobre mi salud y quise seguir porque además de todo me gustó dicha alimentación.

 

Durante los últimos 3 años con esta dieta mis alergias se habían disminuido mucho pero no totalmente, como tampoco la congestión nasal, lo que sí se había reducido drásticamente eran las gripas que me aquejaban con gran frecuencia 6 ó 7 veces al año, había logrado reducirlas a una por año, lo que significaba un gran avance en mi salud.

 

No aliviada del todo de mis problemas respiratorios, con excesiva congestión nasal y con  nuevos síntomas de colitis, que había tratado con medicina alópata sin ningún éxito, fue que cayó en mis manos el libro de Andreas y fue que decidí debía ser el siguiente paso para mi recuperación.

 

Busqué quien me asistiera y encontré a la Dra. Raquel Yeverino  quien me consultó y me asesoró en todo lo que tenía que realizar como parte de este proceso.

 

Comparto aquí algo de mi experiencia con este tratamiento para que sirva de motivación para otras personas.

 

Hasta ahora llevo cuatro limpiezas de hígado y vesícula y sus respectivas hidroterapias de colon, además del tratamiento homeopático para favorecer la desintoxicación, y puedo compartir que estoy MUY BIEN, he mejorado muchísimo, estoy muy contenta ya que he visto grandes resultados en solo 5 meses.

 

En mi primera limpieza hepática y de vesícula estaba algo nerviosa porque no sabía qué pasaría. Hacer la dieta vegetariana previa a la limpieza no es algo que me cueste mucho trabajo, ya que en estos tres años me he  acostumbrado a cocinar estos alimentos de diversas formas y los disfruto bastante.

 

Las primeras hidroterapias de colon me sirvieron muchísimo,  aunque anteriormente me había realizado los enemas, la hidroterapia de colon hecha con ayuda de una máquina especializada en SAMMSATI es muy diferente y mucho más efectiva para limpiar el intestino. En las primeras sesiones sentí ligera incomodidad, derivada del mismo proceso de limpieza, pero molestias insignificantes comparadas con los beneficios.

 

Al terminar las primeras sesiones pude darme cuenta como las mucosas de mi nariz empezaban de manera inmediata a absorber toda la congestión y escurrimiento que tenía, lo cual me parecía una sensación increíble. Estoy convencida que con solo las limpiezas de intestino he logrado tener una mejor respiración y todo lo que eso significa.

 

La primer limpieza hepática fue súper interesante, no sabía que iba a pasar pero estaba emocionada con solo la idea de que eso fuera posible. Seguí todos lo pasos de manera precisa y para la mañana después de tomar el último vaso de sales fue que expulsé una gran cantidad de piedritas de color café claro, muchas chiquitas y algunas mas grandes verdes (Foto 1 y 2). Sentí cuando salieron de mi hígado.  Después de tomar el aceite tuve la sensación de como se movían, no tuve ninguna molestia  pero sí me impresionó sentirlas moverse así como los ligeros dolorcitos de cabeza que se iban recorriendo en distintos puntos al mismo tiempo y de la misma forma que en hígado, supongo que fueron provocados por las piedras mas grandes.

 

En la segunda limpieza no salieron muchas piedras,  fueron como una tercera parte de las pequeñas que arrojé en la segunda y solo pequeñas, ninguna  grande. Primero pensé que tal vez sería porque ya no tenía, pero en la tercer limpieza comprobé que no.  Creo que pudo haber sido porque olvidé que el aceite debía tomármelo de pie y no sentada como lo hice.  Por eso es muy importante leer y repasar el libro de Andreas para no olvidar los detalles.

 

Al terminar la segunda limpieza no me sentí muy bien y decidí que para la siguiente mejor dejaría pasar unas 5 ó 6 semanas. Pero después de esa segunda limpieza me estuve sintiendo muy cansada y empecé a retener gran cantidad de líquidos, aumenté como 3 kilos de peso, estaba hinchada. Algo en mi interior me decía que no había arrojado todas las piedras y se habían quedado a medio camino y eso era lo que me tenía mal, que necesitaba volverla a hacer y no dejar pasar tanto tiempo como lo había decidido.  Una voz  interior me decía “hazla otra vez”, así que al terminar la tercer semana después de la segunda limpieza empecé la dieta y preparación para la siguiente limpieza.

 

En la tercer limpieza arrojé una gran cantidad de piedras  (ver foto 3 y 4), casi todas verdes, muy limpias sin lo café que cubría a las otras y sin esas piedritas chiquitas cafés de las primeras dos limpiezas, como si se hubieran ido limpiando por las dos limpiezas anteriores.

 

Después de la tercer limpieza me sentí ahora si muy bien, ya no retuve líquidos y mi cuerpo me agradecía el haberla hecho. Es algo extraño pero después de estas limpiezas he sentido que la comunicación con mi cuerpo ha mejorado mucho, me dice mas qué es lo que necesita que haga por él.

 

Quiero compartir que además de las evidentes mejoras en mi salud, me sentido muy contenta, más feliz, con una tranquilidad muy especial como si me hubiera quitado de encima también algo de peso emocional .

 

Después de la tercer limpieza seguí con la de riñones y dos sesiones de Terapia Neural que también me sugirió la Dra. Raquel para seguir drenando mi senos nasales, para posteriormente seguir con la limpieza hepática y de vesícula.

 

Hace una semana realicé la cuarta limpieza y volví a arrojar muchas piedras verdes la experiencia fue muy similar a la tercera,  aunque en cantidad un poco menor. Me he sentido muy bien y todavía me sigue pareciendo algo increíble.

 

Creo que narrar mi experiencia puede servir para quienes estén pensando hacerlo,  les ayudará como una fuente de información pero esta será de manera general, ya que hasta ahora ninguna limpieza ha sido igual en sensaciones y en horarios para expulsar las piedras. Por tanto supongo que será distinto también para cada persona.

 

Quiero enfatizar que no he sentido ningún dolor, solo ligeras molestias y mas que todo incomodidades, para mi lo más molesto ha sido tomar las sales, que por su sabor me parecen cada vez más difíciles de tragar, así como el no poder dormir en la noche de la limpieza por el vaso de aceite en mi estómago, pero pienso que esa molestia me durará solo un día y después estaré muy bien, que bien vale la pena esos pequeñas sacrificios.

 

Prácticamente ya no he tenido reacciones alérgicas, ya no siento congestión en mi nariz, estoy respirando muy bien, también estoy durmiendo bien y me despierto más temprano con más energía. La colitis ha mejorado muchísimo, ya no he necesitado tomar ningún medicamento. Me siento muy en paz, estoy muy contenta.

 

Espero seguir escribiendo una historia con mayores beneficios a mi salud, sé que debo seguir trabajando y que si me fui enfermando poco a poco también debo darle tiempo a mi cuerpo para que se desintoxique y se restablezca. Estoy convencida que este es el mejor camino a seguir, que sí implica esfuerzo, disciplina  y constancia, pero que es un camino natural que sí funciona.  También estoy convencida que asumir la responsabilidad de la propia salud es fundamental y que estar sano es algo que sí es posible si estoy dispuesta a trabajar en ello.

 

Agradezco a la Dra. Raquel que me esté asesorando en este proceso y sobre todo sus explicaciones detalladas y su interés por ayudarme.

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